Ellas, las respuestas, no pueden existir si ella no lo hace.
Son la segunda parte de una pregunta.
Sin embargo ella,
la pregunta,
no os necesita a vosotras para cobrar vida.
Ella es independiente,
libre,
misteriosa,
a veces inoportuna,
a veces esperada,
a veces odiada.
Ella sale de casa cuando quiere,
sin pedir permiso ni compañía.
No busca complacer ni que la sigan.
No sé si busca la verdad o escabullirse de ella.
Ni si quiera sé cuando espera respuesta.
Es cierto que ella es completa sin vosotras,
pero se hace notar para encontraros.
Necesita teneros cerca para saber quién es.
No penséis que no le hacéis falta,
se vuelve como loca si las cosas no le cuadran.
Es orgullosa,
no os lo dirá nunca,
pero os necesita.
"Todo el mundo me dice que tengo que hacer ejercicio, que es bueno para mi salud. Pero nunca he oído a nadie decirle a un deportista: tienes que leer."
jueves, 22 de mayo de 2014
martes, 20 de mayo de 2014
ATERRIZAR
Aterrizar es
darse cuenta de que allí,
en lo más alto,
donde se estaba
tan a gusto,
no existe.
Es aceptar que
somos humanos
y que hemos
dejado a la imaginación,
apoderarse de nosotros.
apoderarse de nosotros.
Hasta el punto
de creernos eternos.
Por eso,
cuando caes en
picado,
tocar suelo
duele.
Y yo, ya no me
creo que alcanzar
tanta altura,
fuese real.
Me pregunto si
ha sido un sueño.
Y no sé qué preferiría,
saber que te he
perdido para siempre
o aceptar que
lo que vivimos nunca existió.
viernes, 16 de mayo de 2014
De mí a mí.
¿Sabes qué pasa con la tristeza? Que cuando consigues ignorarla se va.
Aunque sigas envidiando la vida de los demás
y pensando que la suerte
no tiene ganas de verte,
te diré que no podías haber tenido más.
¿Acaso no es la vida la mayor fortuna?
Te ríes y me das la razón.
Claro que sí, soy una inconformista
-piensas-
tengo lo más valioso, y aún pido más.
Y la vida es esto.
Subir y bajar.
Perder, pero también ganar.
Llorar de pena o de alegría.
Reír. Gritar.
Y que se te acabe la voz.
La vida es conseguir el papel principal.
El secundario.
O quedarse sin actuar.
El yin y el yang.
Pero lo más importante de todo,
es mirar hacia dentro
y susurrar con calma que todo va a ir bien.
Un día te levantas y por alguna razón, se te olvida darle de desayunar.
Cuando te hace preguntas estás tan entretenida en tus cosas que no pierdes tiempo en contestar.
Te dice que estás sola y decides planificar una nueva cita,
y cuando te lo vuelve a decir le dices, sí, lo estoy, y qué.
Yo sé que te duele pero finges muy bien.
Y menos mal,
porque ella se ha ido y tus ojos han vuelto a brillar.
Cuando te hace preguntas estás tan entretenida en tus cosas que no pierdes tiempo en contestar.
Te dice que estás sola y decides planificar una nueva cita,
y cuando te lo vuelve a decir le dices, sí, lo estoy, y qué.
Yo sé que te duele pero finges muy bien.
Y menos mal,
porque ella se ha ido y tus ojos han vuelto a brillar.
Aunque sigas envidiando la vida de los demás
y pensando que la suerte
no tiene ganas de verte,
te diré que no podías haber tenido más.
¿Acaso no es la vida la mayor fortuna?
Te ríes y me das la razón.
Claro que sí, soy una inconformista
-piensas-
tengo lo más valioso, y aún pido más.
Y la vida es esto.
Subir y bajar.
Perder, pero también ganar.
Llorar de pena o de alegría.
Reír. Gritar.
Y que se te acabe la voz.
La vida es conseguir el papel principal.
El secundario.
O quedarse sin actuar.
El yin y el yang.
Pero lo más importante de todo,
es mirar hacia dentro
y susurrar con calma que todo va a ir bien.
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