miércoles, 23 de julio de 2014

Perderse y encontrarse en el mismo verso.

Hace tiempo que camino sin rumbo. 
Que he dejado de vivir para empezar a sobrevivir. 
Y no se me da mal. 
Pero no es lo mismo. 

He dejado de preocuparme por disfrutar 
y me he centrado en avanzar, 
aunque muchas veces me he visto estancada. 

Me he olvidado de las cosas bonitas, 
de las margaritas, 
de los versos por todas partes 
y de todas esas palabras con las que disfrutaba 
llenando hojas y hojas en noches de insomnio. 

Solía afirmar que si algún día dejase de escribir,
moriría. 
Por eso llevo tanto tiempo sobreviviendo. 

Y también por eso, 
creo que es el momento 
de dejar de hacerlo. 

Que vuelva la vida. 

                                        Me voy.                                                 
                                                                                        Me pierdo.


Con el fin de encontrarme.




domingo, 6 de julio de 2014

Al pájaro enjaulado no le sirve de nada tener alas.

No sabía lo que sentía porque nunca me lo había preguntado.
Pero hoy,
cuando he visto el brillo de tus ojos inquietos mientras formulaban la pregunta,
lo he tenido claro.
No puedo prometer amor porque no depende de mí,
no quiero decir te quieros huecos en significado
ni hacer promesas en vano.
No quiero ataduras ni personas que condicionen mis decisiones.
Y si quererte,
o intentarlo,
conlleva fingir emociones y seguirnos el juego con mentiras,
lo siento,
no quiero.